viernes, 13 de noviembre de 2009

La Guerra es la coartada de la Tiranía

El presidente Chávez amenaza con la guerra. En sus últimas locuciones por radio y televisión ha incrementado la tensión entre su gobierno y el estado colombiano. Al mismo tiempo ha polemizado internamente para poner a los venezolanos en tres y dos, como se dice comúnmente en el béisbol. Estamos con Chávez o somos traidores a la patria. Esto es explícito, no tiene cabida a interpretaciones. El presidente Chávez no sólo amenaza a Colombia con la guerra; también nos amenaza a los venezolanos. Es claro que este conflicto es inventado por el gobierno y que las supuestas amenazas de Colombia son simplemente un teatro. ¿Cómo saberlo? Primero por el historial que tiene este gobierno con las FARC, y segundo porque el gobierno del presidente Uribe está agotando literalmente todos los mecanismos legales internacionales para solventar la crisis diplomática, incluso acudiendo a la OEA, organismo que como todos sabemos, es carente de cualquier autoridad en vista de su irresponsable oportunismo. El gobierno de Colombia está jugando diplomáticamente mientras Chávez quiere polemizar a través de las armas. ¿Por qué? Porque una crisis diplomática no rinde suficientes frutos a nuestro megalómano presidente.

Y es aquí donde se evidencia la mascarada del gobierno de Chávez. Una guerra con Colombia (o la sola amenaza de ella), si bien es una jugada durísima y muy arriesgada, puede traducirse en importantes victorias políticas internamente para el proyecto personalista y tiránico del presidente. Los posibles beneficios de esta mascarada son los siguientes:

1) Polemizar con un enemigo externo podría lograr agrupar a sectores del país detrás de la autoridad del presidente Chávez. Sectores que se están alejando de él en desbandada, en vista de la desproporcionada crisis de servicios públicos (agua y luz principalmente) que se cierne sobre Venezuela. La vasta mayoría de ciudadanos mínimamente pensantes reconocemos que tal crisis de servicios no es culpa de nadie más ni nadie menos que de los propios funcionarios del gobierno del presidente. Chávez trata de desviar la atención y de polarizar con un enemigo externo para resurgir en popularidad a través del miedo colectivo que genera una posible guerra con Colombia.

2) La guerra es la coartada perfecta de las tiranías (y lo que es más preocupante aún, de los movimientos totalitarios) desde los tiempos antiguos. La guerra es la polarización máxima, llevar el conflicto hasta sus últimas consecuencias, a una relación de vida o muerte que obliga a los actores políticos (en este caso ciudadanos de una república) a tomar posición. O se está con la patria o se está contra ella. La relación amigo-enemigo llevada a su máximo permite al gobernante, Chávez en este caso, reprimir a todo aquel que sea objetivado detrás de la línea imaginaria del enemigo. Internamente la guerra es la cuartada perfecta de las tiranías para poner al país en estado de sitio y reprimir la disidencia en nombre de la república. Lo que Chávez ha estado buscando desde el 11 de abril, su "bahía de cochinos" que le permita descabezar de una vez por todas a la democracia venezolana y proclamarse definitivamente dictador, lo cual es el camino más seguro para morir en el poder.

3) El fruto más fácil de cultivar en la coartada de la guerra, en el caso concreto en el que vivimos, es deshacerse del gobernador del Táchira. Culparlo de traidor a la patria, de cooperar con el enemigo externo, abrirle un juicio y deshacerse de una de las gobernaciones de oposición al régimen Chávez. El gobierno es magistral en esta movida.

Lo importante es no olvidar que el conflicto al que nos está llevando Chávez con Colombia es un teatro cuyo objetivo último es liquidar a la disidencia interna en Venezuela. No olvidemos esas encuestas, esos números preocupantes para el gobierno, que se acentúan a medida que se acercan las elecciones parlamentarias, y que ponen en jaque la supervivencia del régimen de Chávez. El tirano hará todo lo posible, y jugará lo más duro que pueda, para evitar una catástrofe electoral en el 2010. Este conflicto con Colombia no es más que otra de sus tretas para desviar la atención y capitalizar victorias políticas internas. Aquí el enemigo común es Chávez. Es tanto enemigo de los colombianos como de los venezolanos. No nos dejemos engañar. Estar contra Chávez no es estar en contra de Venezuela. Todo lo contrario, es estar en favor de Venezuela tanto como estar en favor de los colombianos. Hay que decirlo con total claridad. Los únicos traidores a la patria aquí se llaman Hugo Chávez y toda la partida de delincuentes que gobiernan junto a él. Quien lo diga de esa manera es un patriota y no un traidor.

5 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Muy bueno su analisis, monsieur. Que fuerte jugar con un tema como ese. No creo que vayan a ir a ninguna guerra (espero que no), pero él lo utiliza para unir a la gente en una causa comun frente a un enemigo exterior, como usted dice. Es un viejo truco muy manido, pero que sigue dando resultados. Es lamentable.

Feliz fin de semana, monsieur

Bisous

Thaelman dijo...

Muchas gracias compañera por su sensible comentario. Aquí en Venezuela es motivo de mucha preocupación, porque para jovenes reciengraduados como yo, es un tema que puede estropear nuestros planes de vida. Sin embargo yo también creo que es un bluff.

Saludos.

Colotordoc dijo...

Hola Thaelman:
Buena reflexión.
La política venezolana es muy peculiar: Hay gente que es oposición, pero parece que no y a su vez hay los que no lo son que parecen que sí.
Me ha impresionado últimamente, que la oposición "gana" el espacio que les deja chabestia.
Si ha habido cambio en el pensamiento en general de venezolano, pero si tomamos las encuestas por ciertas, a pesar de no liderar chabestia, la oposición diluye su esfuerzo.
Y lo lamentable es que al final los seguidores del gobierno (es que no quiero poner el nombre verdadero) iran a votar por la lista del gobierno, mientras el resto peleara por un puesto "salidor" en una lista que aún no se unifica....

Saludos Thaelman. La nacionalidad desata sentimientos que a veces se pueden volver contra quien los desata.....

Cayetano dijo...

La amenaza de la guerra por parte de ese dirigente es un buen truco para culpabilizar a los demás de los propios fracasos y de paso levantar una cortina de humo que tape la propia incompetencia para resolver los problemas, así mata dos pájaros de un tiro y queda además como gran patriota frente a los crédulos ciudadanos.
Ya pasó en la Argentina con la dictadura militar y la guerra de las Malvinas: quedar ante su opinión pública no como unos cafres dictadores sino como grandes patriotas.
Saludos.

Thaelman dijo...

Es importante que se sepa lo que Chávez hace en Venezuela. En palabras del honorable escritor e intelectual peruano Mario Vargas Llosa, Chávez es actualmente el factor desestabilizador más grande en el continente latinoamericano, y la amenaza más peligrosa a la democracia que con tanta dificultad nos ha costado construir.

Saludos compañeros.